miércoles, 23 de noviembre de 2011

La felicidad de las pequeñas cosas

En mi entrada anterior hablé del optimismo por la reciente publicación del libro de Punset. La idea surgió de ver la corta pero intensa entrevista que Susanna Griso le realizó en su programa Espejo Público. Soy una asidua de ese programa, especialmente la primera hora de éste, pues creo que tratan de una manera muy plural e inteligente la política y la actualidad. Total, que esta mañana han hecho mención al libro escrito por uno de sus contertulios, Antonio San José. El libro tiene como título "La felicidad de las pequeñas cosas" y me ha parecido muy oportuno añadirlo al blog, por continuar con esa estela de optimismo de la anterior entrada.
Ya dí mis pequeños consejos para intentar sentirse bien cuando las circunstancias no acompañan, pero lo que he visto hoy es mejor aún, ver lo feliz que puedes ser si aprecias las pequeñas cosas que nos dan esos instantes de felicidad.
Antonio San José empezó a escribir este libro cuando se quedó sin trabajo, su cadena CNN+ echó el cierre. Ya sabéis,  y yo lo sé, que quedarnos sin trabajo puede crear desesperanza, agobio, tristeza, y si nos centramos en ver sólo lo negativo de lo que nos está pasando la cosa puede ser peor. Hay que intentar, aunque sea difícil, ver, descubrir que nos puede hacer felices y a veces es tan sencillo como apreciar las pequeñas cosas que nos rodean, lo que nos hace sentir reconfortados. Este libro trata de eso, de que seamos más conscientes de cuáles son esas pequeñas cosas.
No he leído el libro todavía, pero está, como el de Punset, entre mis pendientes. Me voy a tener que acercar ya a la librería!
¿Pero cuáles son esas pequeñas cosas? Seguro que no es tan difícil encontrarlas:
  • Un día de sol. Cuánto me gustan los días de sol, pero mucho más cuando hace frío, que el sol te dé en la cara es fantástico.
  • Una ducha caliente. Lo que luce pasarse un ratito más dejando caer el agua bien caliente.
  • Una sonrisa. Que puede haber mejor que el alguien te sonría con sinceridad.
  • Una cañita con buena compañía. Qué buenos momentos cuando te reúnes con los amigos y pasas un rato de los buenos.
  • Cuando te acuestas sabiendo algo más. La curiosidad nunca se sacia.
Y  hay muchísimas más sólo hay que saber donde mirar!


martes, 22 de noviembre de 2011

Optimismo, ¿dónde estás?

Hoy se publica el libro de Eduard Punset titulado "Viaje al optimismo". Paradoja o no, Punset dice tener las claves para tener optimismo en estos tiempos, porque según él "nos sobran las razones para pensar en un futuro mejor".
Cualquiera lo diría, pues yo he de reconocer que cada día que veo las noticias un pesimismo me embarga: primas de riesgo, desempleo, recortes, etc. pocas perspectivas de mejora, lo cual no hace que tenga un tremendo sentimiento de optimismo...Tal vez ésta sea una oportunidad para buscar razones y sonreir más.
No he leído todavía el libro, que ya está en mi lista de pendientes, pero prometo hacerlo. No lo hago porque crea que vaya a encontrar las soluciones a sentimientos, a mi parecer totalmente lógicos, pero sí para buscar más excusas para sentirme bien y encontrar salidas a los callejones.

Yo tengo pequeñas teorías de como sentirse mejor cuando nada parece acompañar. En especial, seguir unos consejos:

"Si un problema tiene solución, para qué te preocupas. Y si no la tiene para qué te preocupas". Este proverbio chino me lo he repetido en más de una ocasión, cuando no sabía cómo iban a desarrollarse diferentes situaciones que suponían un verdadero problema. A veces hacemos más grandes los problemas de lo que son con una preocupación exagerada. Es inevitable preocuparse, pero hay que saber hacerlo con mesura, en realidad si lo pensamos fríamente, la preocupación no solucionará el problema, sólo lo hará la solución, que muchas veces está en nuestras manos.

"Mantente ocupado, sientete útil y siempre buscando la siguiente curiosidad". Una forma de minimizar el pesimismo, la preocupacion, el miedo, es encontrar otra ocupación que distraiga nuestra mente. Siempre hay que tener una necesidad de descubrir algo nuevo, formarse en campos diferentes y buscar otros intereses. Hay que sentir que evolucionamos, y aunque el momento hace que muchos estemos "parados" y no podamos encontrar nuestra evolución, debemos hacer lo posible por crecer en lo que nos provoque esa curiosidad y llegue el momento en que nos sintamos verdaderamente útiles.

"Cultiva cuerpo y mente". Hay que formarse, estudiar, leer, está claro, pero no debemos olvidar nuestro cuerpo. Debemos sentirnos a gusto con nosotros mismos, debemos mimarnos, hay que creerselo, arreglarse y sentirse guapo, elegante; hay que cuidarse. Eso levanta el ánimo a cualquiera, porque descuidar esa faceta hace que nos encerremos en otras, y eso no ayuda. Otra forma de cuidarse que no debemos olvidar es el deporte, aunque sea mínimo, ayuda a sentirse más libre, mejor.

Creo que estos consejos son demasiado evidentes, pero a veces lo más evidente es lo que más obviamos.